Erotismo y masajes de película

erotismo y masajes de película

El cine contemporáneo, tanto de la cultura americana como de la oriental, cuenta con verdaderas joyas del erotismo que presentan este arte en su máxima expresión, hasta el punto de que algunas de ellas se han llegado a convertir en clásicos que ningún amante del cine debería perderse. Desde masajes eróticos hasta danzas sensuales, en este artículo repasaremos las películas más importantes de los últimos 50 años relacionadas con este tema.

El erotismo en el cine

Desde el principio, el cine y el erotismo son artes que van juntos de la mano, sin embargo, no fue hasta principios de la de década de los 70 que realmente hubo una explotación del género erótico con películas orientadas principalmente al público masculino, donde en su mayoría no había escenas de sexo explícito, pero sus historias y personajes giraban en torno a ello.

Gran parte de la industria cinematográfica buscaba producir películas de clasificación X sin que llegaran a ser pornografía directamente para así poder estrenarlas en cines comerciales y lograr verdaderos bombazos en taquilla.

Cuando los videos cortos y las pequeñas producciones pornográficas más accesibles al público empezaron a popularizarse, el cine erótico empezó su decadencia. Ya en la década de los 90 casi nadie apostaba por este género y solo pudimos disfrutar de unas cuantas producciones que valen la pena, y con la llegada del internet fue que el cine erótico recibió su golpe definitivo para terminar de desaparecer.

El último tango en parís (1972)

Es una película de producción dividida entre Italia y Francia del polémico director Bernardo Bertolucci, está protagonizada por el galardonado Marlon Brando y la entonces joven, pero talentosa María Schneider.

La trama de esta película se basa en la relación que establecen los personajes que interpretan los dos actores tras un encuentro sexual furtivo cuando apenas se estaban conociendo y de como Paul (Marlon Brando) a lo largo del tiempo empieza a abusar verbal y sexualmente de Jeanne (María Schneider). Soportando ella todo ello a pesar de estar comprometida con otro hombre que no tiene ni la menor idea acerca de esta situación.

El último tango en parís fue una producción polémica debido al manejo del erotismo, en muchas ocasiones explícito, y sobre todo por una escena especialmente brutal en donde el protagonista se vale del poder que tiene sobre la mujer para violarla de manera cruel. Cabe mencionar que la actuación de ambos artistas en dicha escena llega a ser demasiado perturbadoramente realista.

Emmanuelle (1974)

Un clásico del cine erótico francés es esta película dirigida por Just Jaeckin y cuya actriz principal fue Sylvia Kristel.

El éxito mundial que alcanzó esta producción basada en la novela del mismo nombre podríamos catalogarlo como explosivo para su época. A pesar de ser clasificación X y contener escenas muy explícitas de violación y masturbaciones, llegó a alcanzar por esos años los cientos de millones de visualizaciones a través de diferentes medios. Además de esto, podemos encontrar una escena bastante interesante acerca de un masaje erótico que dejamos a continuación:

El imperio de los sentidos (1976)

Esta es una producción compartida entre Francia y Japón cuyo director es Nagisa Oshima  y sus protagonistas son Tatsuya Fuji y Eiko Matsuda.

La película se basa en contar una historia real que transcurrió en Japón durante la década de los 30. A pesar de su alto contenido de escenas con sexo especialmente explícito y la censura que fue requerida en muchas partes del país, el éxito comercial del imperio de los sentidos fue notable.

Full body massage, el masaje (1995)

Es una modesta película que fue estrenada directamente para televisión dirigida por Nicolas Roeg y protagonizada por Mimi Rogers.

La trama gira en torno a Nina, una marchanta insatisfecha por su estilo de vida que se dirige a su terapia normal de masajes y se da cuenta de que su masajista de confianza la ha dejado a manos de un sustituto llamado Fitch. Desde el inicio de la película podremos notar la evidente atracción entre ambos personajes y, a pesar de tener maneras de pensar respecto a muchas cosas totalmente distintas, con el pasar de las sesiones aprenderán a complementarse el uno al otro.

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