El placer del masaje Tantra

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Masaje Tantra, el Placer del siglo XXI

Recientemente me han encomendado la tarea de escribir para este blog sobre masajes eróticos; sus beneficios, las técnicas para realizarlos, y haceros eco de un diario sobre experiencias vividas por parte de una de las masajistas eróticas de nuestro centro de Barcelona, por capítulos mensuales.

La verdad es que soy un total desconocido sobre la material y por este motivo decidí vivir en primera persona una experiencia tántrica y así poder hablaros con conocimiento de causa sobre un mundo que está causando furor en la ciudad condal desde principios del siglo XXI. En aquellos inicios fueron un pequeño puñado de centros selectos los que se acomodaron en la zona noble de la ciudad; hoy en día se cuentan por decenas los centros de masajes con final feliz repartidos por el centro neurálgico de la urbe con una legión de fervientes seguidores que acuden a los mismos no solo para obtener placer carnal sino también mental.

El sondeo

Me decido pues a contactar telefónicamente con el centro como si fuera un cliente más, sin previo aviso (quiero meterme en el papel de un cliente desde el minuto 1 hasta el final). Pero antes de ello, realizo una ronda de llamadas a otros centros de la competencia para tomar conciencia de lo que se cuece en este mundillo y poder valorar luego si realmente estoy en el sitio que pretende ser o si lo que me han vendido es humo. Me encuentro de todo, pero globalmente me percato de varios aspectos que no me terminan de convencer:

1-Falta de información o desconocimiento: En uno de ellos me atiende una chica que va muy perdida (apostaría a que es una de las propias masajistas y que lleva muy poquito trabajando allí)  ya que pronuncia varias veces un ‘no se’ por respuesta a algunas de mis preguntas.

2-Acoso telefónico: Sí, la verdad es que resulta bastante embarazoso que te intenten colar un servicio sí o sí por el artículo 43. Eso es lo que pasó cuando dije ‘bien, me lo pensaré y volveré a llamar’.

3-Idioma: Mi lengua materna es el catalán, por lo que en primera instancia siempre me dirijo a alguien en mi propio idioma materno. En 2 establecimientos las telefonistas me pidieron que hablara en castellano, y en otro me dijo ‘no te entiendo’. ¿Sorprendente no?.

He omitido poner nombres a dichos centros. No sería políticamente correcto, ni ético, ni necesario. Cualquiera que llame como yo tomará la misma percepción, ya caerán por su propio peso. Los dardos envenenados me los guardo para otra ocasión.

Conclusión: En la mayoría de centros con los que contacté son las masajistas las que atienden al teléfono. En algunas ocasiones con prisas (vete a saber si estaban en medio de un masaje), otras sin conocimientos de los diferentes servicios de la carta que se ofrecen en su centro; también intentándome convencer a la hora de elegir masajista (me pregunto si sería ella misma la recomendada), y en otras sin la educación o atención que requiere estar al frente del teléfono de cara al público.

El primer contacto

Ahora por fin llamo a Masajes Eróticos BCN teniendo más datos de valoración. Me atiende Anna, la cual me informa de cada uno de los servicios que se ofrecen dentro de la carta de masajes eróticos, precios, y la diferencia entre cada uno de ellos. Me gusta mucho el trato ofrecido por la telefonista; desde el primer momento el centro ya me da buenas vibraciones, no hay falta de información, ni recibo ningún tipo de presión para elegir masajista o tipo de masaje. La verdad es que en los tiempos que corren, que alguien note tu acento catalán y cambie de idioma para prestarte un mejor trato personal, me pareció genial. Con interés total, pero sin presión alguna, concreta la cita conmigo.

El Centro

centro masajes final feliz barcelonaAcudo 5 minutos antes de la hora indicada al centro. Me abre la puerta una masajista con una bata negra customizada con el logo del centro, qué detalle !!; y me hace pasar a una sala de espera para que me siente un momento en el sofá mientras espero a que me atienda la masajista solicitada.

Tengo que decir que la primera sensación que pasó por mi mente fue de acogimiento. Una luz suave y tenue, suelo de madera natural, decoración budista por todos lados, un profundo olor a fragancia de incienso, y muchas velas estratégicamente dispuestas; y una fuente de agua en forma de budha que deja correr el agua con un sugerente ruido que te sosiega. Es como un oasis en medio del desierto; sí, dejamos el ruidoso y estresante mundo de la urbe para sumergirnos en un mundo de cuento, el de las mil y una noches.

Pero no nos engañemos, por primera vez en mucho tiempo me sobrecogió una sensación de nervios como si estuviera en frente de mi primer examen de carrera. En efecto, era todo un examen para mi, pero del que no me había preparado previamente.

Aina masajista final felizNo pasan ni 3 minutos hasta que aparece una chica con una preciosa sonrisa dibujada en su cara y se presenta ante mí ‘hola, soy Aina’, me da 2 besos y me indica que la siga hasta una suite. Al entrar, me encuentro con una estancia de lujo con la misma decoración del resto de centro, varios espejos de pared enormes que intuyo están estratégicamente dispuestos, y un futón enorme envuelto en una sábana de un solo uso. Aina me indica que tengo preparado mi kit personal y que puedo ya pasar a la ducha del baño contiguo a la suite; me pregunta que si deseo tomar algún refrigerio y sale a prepararlo de mientras.

El kit de higiene personal me sorprende gratamente y pienso… mejor que en un hotel !!. Abro las zapatillas blancas de un solo uso precintadas y me quito la ropa para proceder a darme una ducha rápida. Saliendo de la misma, me tumbo en el futón y entra Aina de nuevo para traerme el refrigerio e indicarme que ella se va a duchar también, que me relaje. Entonces, me doy cuenta que ya suena una música a través del hilo musical que hace que te introduzcas mucho más en el ambiente.

El masaje

La maestra del tantra, Aina, vuelve a entrar y se quita la bata de seda que cae lentamente acariciando su cuerpo hasta llegar a sus pies. Se incorpora al futón y me sugiere darme la vuelta. En ese preciso momento se acerca a mi oído y me susurra ‘relájate, abre tus sentidos, y prepárate para disfrutar de un Deluxe que no olvidarás’. Seguidamente empezó a recorrer con sus manos mi espalda, brazos, y piernas con suaves caricias casi sin tocarme que me provocaron una sensación de erizamiento del vello y mi piel; es difícil de explicar dicha sensación aunque la definiría como una mezcla de estremecimiento, emoción, y suave brisa fría. Pensé… empezamos bien, estoy receptivo!!.

Seguidamente noté otra sensación nueva para mi: aceite caliente goteando lentamente encima de mi piel, a lo que siguieron sus manos frotando mi cuerpo y empezando a realizar un masaje como si de una fisioterapeuta se tratara por diversas zonas del cuerpo. Dicha práctica se va intensificando poco a poco y entonces es cuando viene el primer punto de inflexión. Empiezo a notar como sus manos se acercan más hacia glúteos y zonas íntimas y es cuando pienso… ‘donde te has metido’. Sí, empezaron a aflorar los nervios y las dudas, a la vez que noté que mi mente estaba en todos lados menos en mí mismo. Pensé… ‘realmente, ¿lo estoy haciendo bien?, ¿soy receptivo?, ¿y si me pongo morcillón a la primera de cambio?, y ella ¿qué estará pasando ahora mismo por su cabeza?. Así pasaron unos minutos hasta que pillé el toro por los cuernos y me dije a mi mismo: ¡STOP!, Éste es tu momento, ¡disfrútalo!

Dicho y hecho, después de 10 minutos perdidos por mis dudas y nervios por ser mi primer masaje tántrico, decidí centrarme y disfrutar del resto. Hay que decir que ella me ayudó y puso todo su empeño en que así fuera. Cada vez la intensidad fue en aumento y empecé a notar como su cuerpo desnudo empezaba a rozarme ligeramente, sobretodo sus pezones erectos produciendo una sensación extrasensorial que difícilmente podréis entender si no lo habéis probado antes. Y como de un cúmulo de sensaciones trata el tema, ni os digo lo que empecé a sentir cuando subía frotando su cuerpo con el mío y notaba su aliento susurrar en mis oídos…

Ver masajista desnuda en el espejoLo mejor de todo es que una vez te desinhibes empiezas a disfrutar profundamente y no resulta para nada embarazoso que empiece a tratar tu zona genital; lo ves como algo natural que forma parte del conjunto del masaje. Con todo esto, Aina siguió realizando un masaje cuerpo a cuerpo deslizándose encima mío, y ni qué decir que la complicidad entre ambos fue fluyendo y mi excitación subiendo poco a poco engrandecida también fruto de poder abrir los ojos para contemplar mediante los espejos como ella totalmente desnuda y concentrada, con sus ojos cerrados, estaba masajeándome a la vez que realizando posturas tántricas que me ponían cada vez más excitado.

Por un momento me doy cuenta que el tiempo parece que se haya parado, estoy yo con ella, el mundo exterior no existe. Pero no somos 2 sino 1, empiezo a seguir su ritmo como si de un solo cuerpo se tratara, me suelto y empiezo yo también a interactuar con ella pasando mis manos por su precioso y respingón culito. Y ahora es cuando viene ese segundo punto de inflexión. Cuando me pregunto… ¿ella también estará disfrutando?. No creo mucho en la transmisión de pensamientos, pero os aseguro que en ese preciso momento en el cual mis manos se acercaron poderosamente hacia sus partes íntimas, sin llegar a tocar sus genitales ella también se estremeció y oí un leve gemido. ¡Ohhh! ‘eso si ha estado bien, me encanta’. Por mucho que se hable de la implicación de la masajista erótica, nunca creí que pudiera llegar a compartir placer con el cliente; pero ahora ya puedo admitirlo, sí se da esa complicidad, sí es posible porque yo lo he vivido.

Llegados a este punto, llega el momento en que me indica que me de la vuelta. Ahora si que la cosa va en serio, os aseguro que no tiene desperdicio alguno. Aina se sienta encima de mi y vuelve a efectuar esas caricias suaves que me estremecieron al principio a lo que prosigue tomando de nuevo aceite caliente dejándolo caer por su torso y procede a contornearse frotando sus preciosos pechos aceitosos sobre mi pecho. No puedo reprimir poner mis manos nuevamente sobre sus nalgas y apretarlas fuertemente; en este momento ya tengo una erección descomunal y estoy armado y preparado para disparar, sintiendo placer por todos los costados. Ella no va a lo fácil, sigue con lo suyo (quiere mantener esa erección en todo lo más alto pero sin que erupcione) cambiando de posturas. Ahora sí soy consciente boca arriba y con los ojos abiertos de cada una de las posturas que va realizando mientras sigue frotándose conmigo en un body to body cardíaco.

Aquí voy entendiendo el mensaje, se ha tratado de una seducción en toda regla, el fabuloso arte de la seducción y el erotismo. Aina se involucra al máximo y ahora ya no es un mero espejismo, estoy sintiendo como disfruta conmigo, disfruta de mi excitación y mi placer, y lo que es mejor, ella también está excitada. Por fin llega el último punto de inflexión; ahora si que se centra en estimular cuidadosamente mis genitales realizando unos movimientos totalmente desconocidos hasta ese momento por mi (no me hace una ‘paja’ como vulgarmente se diría) que hacen que finalmente erupcione en una terminación sin precedentes.

El estado en que me quedo en ese momento es de catarsis, acabo de tener una de las eyaculaciones más duraderas y placenteras de mi vida. Ella me sigue acariciando y dando mimos por lo que ese estado de plenitud se magnifica, y pasados unos minutos sale de la suite y vuelve con una bandeja con toallitas calientes que impregna en mi cuerpo para absorber el aceite. Ésta es una sensación que no me esperaba; las toallas tenían un aroma que te hace extrapolar más los sentidos. Seguidamente paso a la ducha y nos despedimos.

Ahora sí, utilizo el kit de higiene que incluye enjuague bucal, colonia, desodorante, peine, etc… y salgo del centro como si estuviera en una nube, una sensación de relajación que perduró durante un par de días más. Tengo que destacar que en ningún momento me crucé con nadie más que no fuera la chica que me abrió la puerta y me despidió o la masajista que me impartió el masaje.

A partir de aquí, con conocimiento de causa, ya estoy preparado para hablar sobre este tema y conduciros poco a poco a través del fabuloso mundo de los masajes eróticos en Barcelona.

Conclusión final

  • En muchos casos tenemos una profunda ignorancia sobre el mundo de sensaciones que se puede abrir ante nosotros.
  • Podemos descubrir reacciones a través de nuestro cuerpo que ni tan siquiera conocemos.
  • Acudes para recibir, pero inconscientemente acabas también dando. Ésta es la magia de la complicidad.
  • Deja los nervios y las dudas antes de entrar. Una vez cruzas la puerta, sumérgete y abre tus puertas al placer.

Esto de los masajes tantra mola mogollón !! Y tú, ¿Aún no lo has probado?, ¿A qué esperas?

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