Cómo hacer un masaje tántrico masculino

Como hacer un masaje tantrico masculino

Cómo hacer un masaje tántrico masculino en masajes eróticos bcn

Imagínate junto a tu pareja, en un ambiente íntimo y sensual, lejos del estrés diario, acompañados de música suave, aromas agradables; ambos buscando el placer y la relajación que puede brindar un masaje erótico.

Aprender a realizar un buen masaje tántrico es un arte en sí mismo, no solo por la relajación muscular y la excitación que se obtiene del mismo, sino porque se trata de una técnica milenaria que utiliza el placer de los sentidos para alcanzar el éxtasis espiritual y la unión con lo Divino.

Practicando sexo tantra podrás alejar la rutina del día a día y acercarte a tu pareja desde otra dimensión. 

10 pasos para dar un buen masaje lingam (varita de luz)

Lo primero que has de tener presente es que el objetivo último del masaje tantra masculino no es la eyaculación, sino la estimulación de la energía sexual canalizada en el pene o lingam. El masaje tantra masculino ha de despertar esta zona erógena de forma tal, que pueda canalizar la energía vital sexual para expandirla por todo el sistema nervioso hacia los canales energéticos del cuerpo, especialmente por el nadi Sushumna. Este es uno de los tres nadis en el sistema espinal, junto con el Ida y el Pingala, que conectan los chakras inferiores con el cerebro.

  • Primer paso: El masaje tántrico purifica los canales energéticos de todo el cuerpo, por lo que es conveniente generar un ambiente de paz y armonía para propiciar la circulación de la energía. Busca un sitio libre de interrupciones, que permita un encuentro lejos de la esclavitud del reloj y de las obligaciones cotidianas. Enciende  una luz tenue, si es posible utiliza velas aromáticas o inciensos.
  • Segundo paso: Pídele a tu chico que se tumbe con las piernas separadas. Colócale un cojín debajo de las caderas para levantar la zona del lingam y otro debajo de la cabeza para que pueda observarse con mayor comodidad.
  • Tercer paso: Comienza el juego erótico quitándote la ropa de forma lenta y seductora para comenzar a estimular sus cinco sentidos. Permite que tu pareja observe tu cuerpo a medida que vas acercándote a él, háblale suavemente al oído, utiliza palabras excitantes, roza su cuerpo con la yema de los dedos, acércate a su nariz para que perciba tu olor y por último deja que utilice su lengua para estimular su sentido del gusto, pero sin llegar aún al beso.
  • Cuarto paso: Similar al paso anterior, pero quitándole la ropa a él, con la mínima cantidad de movimientos posibles de su parte. Continúa con la estimulación de los cinco sentidos, pero esta vez, dándole un beso lento y suave.
  • Quinto paso: Unta tus manos con algún tipo de aceite para hidratar la piel, de modo tal que se deslicen suavemente por su cuerpo y el masaje sea percibido con el mayor placer posible. Existen aceites esenciales especialmente pensados para realizar masajes eróticos como por ejemplo, el aceite de canela o el de lavanda.
  • Sexto paso: Comienza el masaje tántrico propiamente dicho. Utiliza las dos manos y realiza en principio movimientos ascendentes suaves por todo su cuerpo, comenzando por los pies, las piernas y los muslos para proseguir por su espalda, cuello y brazos. Evita en todo momento masajear directamente sus zonas erógenas. 
  • Séptimo paso: Regresa con el masaje desde el cuello hasta los pies, pero esta vez realizando movimientos circulares y descendentes, pasando ahora muy cerca de sus zonas erógenas para comenzar a estimularlas lenta y delicadamente. Recuerda que el masaje tántrico busca principalmente aumentar el deseo sexual para expandir la conciencia.
  • Octavo paso: Con su cuerpo completamente relajado, comienza a masajear de forma circular y muy suavemente su pene, testículos y la zona púbica, por encima del lingam. Continúa con el masaje en la zona del perineo. Haz los movimientos sin prisa, permitiéndole conectar con su yo interior. Intenta mantenerlo cerca del orgasmo, pero retrocediendo antes de que llegue; esto le ayudará controlar la eyaculación y finalizar con un orgasmo mucho más placentero. 
  • Noveno paso: Continúa el masaje aumentando ligeramente la presión y recorre nuevamente toda su zona genital. En el momento que presientas que llega a la eyaculación, aplica una mayor presión entre los testículos y el ano, sin dejar de masajear de forma circular, para aumentar la intensidad del orgasmo.
  • Décimo paso: Este es el paso que debería estar presente en todos lo demás. Disfruta al dar a tu pareja el masaje tantra, haz lo que sientas en cada momento y siente el placer junto con él; será la única forma en que podáis uniros a través de la poderosa energía que emana de esta fabulosa  práctica milenaria.

En definitiva, dedica tiempo al masaje tántrico a través de las caricias y adéntrate en el maravilloso mundo de la búsqueda del placer y del vínculo espiritual, sin que el objetivo final sea el orgasmo.

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